P-ES.- La cadena estatal iraní Press TV ha informado de que el periodista canadiense iraní Maziar Bahari, ha admitido haber publicado informaciones "falsas y parciales" sobre los acontecimientos que se han producido en Irán por el fraude de las elecciones presidenciales. 'Newsweek' ha denunciado que el arresto de Maziar Bahari es "injustificado" y le ha descrito como un periodista "justo" que muestra las posturas de las distintas partes.

"La mayor parte del trabajo que hice para la BBC y para Channel 4 subrayaba los problemas en varias zonas (...). Mi trabajo periodístico giraba en torno a las noticias diarias y cuestiones como las elecciones legislativas y presidenciales", dijo ayer Bahari en una rueda de prensa, en la que afirmó que "los medios de comunicación occidentales son una parte inseparable de la máquina capitalista de las democracias liberales occidentales. A un periodista occidental que viene a Irán le preocupan sobre todo los intereses de Occidente, que se definen en relación con cada cuestión en cada periodo de tiempo".

El periodista afirmó, según Press TV, que la prensa internacional ha creado las condiciones para favorecer 'revoluciones de terciopelo' en varios países y añadió que el derrocamiento suave de un Gobierno no se puede conseguir sin su papel fundamental. Bahari puso como ejemplo la labor de la BBC, la CNN, Euronews, 'The New York Times' o 'Newsweek'.

"Al borde de cualquier revolución de terciopelo, los medios de comunicación occidentales intentan retratar al Gobierno que está en el poder como la parte tradicional, intolerante, ineficiente y no democrática al tiempo que presentan la tendencia inclinada a Occidente como el movimiento moderno, eficiente, democrático y reformista que cuenta con el apoyo de la gente", opinó Bahari, siempre según Press TV.

'Newsweek' emitió un comunicado el día que Bahari fue detenido "sin cargos" por las autoridades iraníes condenando esta acción "injustificada" y pidiendo a Teherán su liberación inmediata. Según el semanario, el trabajo que desarrolla Bahari en Irán desde hace diez años "siempre ha sido justo y riguroso y ha concedido peso a todas las partes en cada cuestión". Además, el periódico destaca que Bahari "ha trabajado bien con diferentes gobiernos" iraníes, "incluido el actual".

La última humillación

La corresponsal de El País en Teherán, Ángeles Espinosa, ha escrito sobre este asunto que “Es la última humillación. Un periodista de reconocida honestidad profesional obligado a declarar que dio informaciones falsas y parciales durante las protestas poselectorales en Irán. Tal ha sido la confesión de Maziar Baharí, el corresponsal de la revista Newsweek en Irán, durante una conferencia de prensa cuando estaba bajo custodia policial. No es un caso único. Las autoridades iraníes están empeñadas en imponer su narrativa sobre la contestación popular al triunfo de Mahmud Ahmadineyad. Al precio que sea. Incluso el de las contradicciones y el ridículo”.

Sólo así se explica, dice Espinosa, que las fuerzas de seguridad se presentaran el martes 21 de junio a las siete de la mañana en casa de Baharí y le detuvieran sin ningún cargo. El periodista, que trabaja en Newsweek desde hace 10 años, tiene nacionalidad iraní y canadiense, pero Teherán no reconoce la doble nacionalidad. Apenas una semana después, PressTV, la televisión por satélite con la que el régimen proyecta su imagen en el exterior, daba cuenta de la confesión.

Espinosa advierte que Baharí no ha sido la única víctima de la campaña de propaganda del Gobierno y que las organizaciones de derechos humanos han expresado su preocupación por que estas declaraciones se estén obteniendo bajo tortura.

Opina también que el empeño oficial iraní por culpar de la crisis a manos extranjeras ha rozado lo kafkiano en el caso de Neda Agha Soltan. Tanto el periódico Javan como el sitio web Raja, ambos cercanos a Ahmadineyad, publicaron el día 23 que John Leyne, el corresponsal de la BBC expulsado de Irán, había encargado a unos matones el asesinato de la chica. La radiotelevisión estatal, por su parte, la atribuyó a "agentes de la CIA presentes entre los manifestantes". Finalmente, el jefe de los milicianos basiyís, el clérigo Hosein Taeb, responsabilizó al grupo disidente Muyahidín Jalq. Mientras, la policía ha dictado una orden de búsqueda y captura internacional contra Arash Heyazi, el médico que asistió a Neda en la calle y que atribuyó a un basiyí el disparo que acabó con su vida.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy