
Octavio Colis
El senador fascista McCarthy visitó en 1951 a Dashiell Hammet en la enfermería de la cárcel de Kentucky. Durante años, el senador había perseguido al escritor por sus vinculaciones con el izquierdismo comunista y, quizá tratando de dejar para la historia una nota periodística que reflejara cierta humanidad en su memorial desmesuradamente despiadado, se acercó a la cama del escritor y le dijo: “Señor Hammet, si usted hubiera estado en mi lugar estoy seguro que no habría permitido que sus libros estuvieran en las bibliotecas de los Estados Unidos”, a lo que Hammet, respirando con dificultad, respondió: “Señor McCarthy, si yo hubiera estado en su lugar no habría permitido que hubiera bibliotecas en los Estados Unidos”. De todas formas, como supe años más tarde gracias a un amigo secreto del escritor argentino Osvaldo Soriano, a Dashiell Hammet no lo mataron las secuelas del acoso insidioso y recalcitrante del senador McCarthy, ni tampoco murió de cáncer de pulmón en el Lennox Hill Hospital de Nueva York, ni siquiera yace en el cementerio Nacional de Arlington; por absurdo que parezca a Hammet lo asesinó el actor John Wayne de una brutal paliza que le propinó antes de arrojarlo al río Hudson, en cuyas aguas lo devoraron rápidamente los oscuros peces salvelinos…
-
Octavio Colis
in Sociedad on 03 09, 2011
Tagged in: Yupi , Victoria Martos , T. P. , Sylvia Beach , Sueltos de Poesía , Sol Alonso , Serré , Sagu , Rego , Pedro Viana , Paco Almazán , Pablo , Mª Antonia Ortego , Moncho Alpuente , Miguel Ángel Mendo , Merche Yoyoba , Menchu Redondo , Máximo , Marta Coll , Mármol , Manuela , Manuel Janeiro , Manuel del Palacio , Maite Contreras , Madrid , LPO , Leopoldo Panero , La ciudad de los encuentros , Konrad , Kalikatres , Junco , Julio Martín Casas , José Zeca Afonso , José Luis del Castillo y Miguel Zapata , José Luis Cabañas , José Antonio Llardent , Jesús Aparicio , Javier de Juan , Javier Barquín , Jaime Compairé , Isabel Escudero , George Whitman , Francisco Hernández Rivero y Maribel Ruiz Torres , Fernando Martín , Félix Lorrio , Escalope de Vega , Enrius , Elígeme , Elena Piñango , El País Imaginario , Eduardo Bernabéu , Dodot , Díaz de Mendoza , Cristian Boyer , Chicho Sánchez Ferlosio , Carmiña Martín Gaite , Carlos García Estades , Café Estar , Antonio Bueno y Paloma Morales , Ana Rossetti , Álvaro Sarró , Alberto Anaut
-
Los años felices
Octavio Colis
Todos los años, al llegar estas fechas, como creo le sucede a tantos otros, me parece que comienza un nuevo año y me asaltan a un tiempo la quimera de empezar nuevas cosas y la voluntad de dejar atrás otras. Mediatizado probablemente por esta lógica dualista del metabolismo estacional me ha costado mucho retomar estas entregas sobre la memoria de Madrid y yo y los otros, y no sé si es porque se están alargando demasiado y me pesan, o es que mi otoñal 5-metoxi-N-acetiltriptamina considera que ya vale. Hay veces que la glándula pineal decide que ya vale y es que no hay nada que hacer. Pero hemos reflexionado un buen rato la melatonina y yo (quiero decir que he reflexionado yo y que la melatonina no se ha rebelado significativamente o, al menos, no he percibido rebeldía interior alguna) y hemos llegado a la conclusión de que queda por contar tanto bueno, si es que hubiera habido alguna cosa buena contada en todo lo anterior, como lo relatado hasta ahora, así es que me zambullo de nuevo en los felices años 80 para recordarlos con la ilusión de que sirva para algo, al menos a mí mismo.
-
Octavio Colis
in Sociedad on 24 08, 2011
Tagged in: Víctor Márquez Reviriego , Víctor Manuel , Trinidad Castaño , Sol Díaz Berrio , Rodrigo Vázquez de Prada , Rodrigo , Ricardo Romanos , Rafael Azcona , Pilar Miró , Pier Luigi Cattermole , Pere Enguix , Pepe Hortas , Pepe Espaliú , Pepe Albacete , Pedro García Ramos , Paloma Morales , Paco Hernández Rivero , Paco Cumpián , Paco Almazán , Pachi Gestal , Oukalele , Olegario Torralba , Nacho Criado , Moncho Alpuente , Miguel Ángel Campano , Martin Abizanda , Manuel Saborido , Manuel de las Rivas , Maldonado , Luis Prendes , La ciudad de los encuentros , Julio Boromei , Juan Ramón Yuste , Juan Margallo , Juan Mantrana , José Miguel Delgado , José Luis Verdes , José Angel Ezcurra , Jorge Arranz , Jorge Alemán , Joaquín Parejo y Carlos Puerto , Jesús Rocandio , Jesús Picatoste , Jean Pierre Torlois , Javier Sádaba , Javier de Juan , Javier Colis , Jaime Lorente , Jaime Compairé , Isabel Escudero , Iñaqui Gil Díez Usandizaga , Fernando Lara , Federico del Barrio , Enrique Lacalle , El Roto , El Hortelano , El Cubri , Eduardo García Rico , Dora Orduña , Diego Galán , Demetrio Navaridas , Deli Sahuquillo , Darío Corbeira , Concha Jerez , Chicho Sánchez Ferlosio , Ceesepe , Carmen Martín Gaite , Carmen Duplá , Bernardo Sánchez , Armando Durante , Ángel Compairé , Ana Lía Gana , Alfonso Rodríguez Nates , Alfonso Martínez Galilea , Alberto Egido , Alberto Corazón , Agustín García Calvo
-

Los 400 de La Movida
Octavio Colis
Yo siempre anduve en la parte más movida y desenfocada de La Movida, entre esa masa informe y gaseosa que se expandía de aquí para allá haciendo cosas o asistiendo a la celebración de la recién estrenada libertad creativa madrileña. Paco Almazán decía que el Madrid de La Movida lo hacían día a día 400 personas y lo pisoteaban 4 millones, además de los visitantes ocasionales, que eran muchos, muy ansiosos y se turnaban constantemente, como los peregrinos de Lourdes.
-
Octavio Colis
in Sociedad on 13 08, 2011
Tagged in: Salvador , Rosa Montero , Rosa Jiménez; Flora Pino , Rafael Fraguas , Peridis , Perico González , Pepe Regueira , Pepe Mateo Más , Pepe Franco , Pepe Carroll , Pedro Sahuquillo , Paco Almazán , Nativel Preciado , Moncho Alpuente , Miguel Ángel Bastenier , Manuel Sanabria , Manuel López , Madrid posfranquista , Luis Miguel Philip , Luis Eduardo Aute , Leopoldo Panero , La ciudad de los encuentros , Justo Barboza , Juan Tamariz , Juan Mantrana , Juan García Atienza , Juan Bardem , Joseche Díaz Pastor , José Luis Morales , José Luis López , José Ángel Esteban , Joaquín Sabina y Alberto Pérez , Joaquín Carbonell; Javier Ruibal; Claudina y Alber , Jiménez del Oso , Jesús Aparicio , Javier Ruiz , Javier Krahe , Ignacio Fontes , Ignacio Brieva , Horacio Icasto , Hilario Camacho; Chicho Sánchez Ferlosio , Fracson , Forges , Fernando Sánchez Dragó , Fernando Ruiz de la Puerta , Enrius , Enrique de Vicente , Enrique Cavestany , Elsa Pontvianne , Eduardo Haro Ibars , Carmen Atienza , Carlos Patiño , Carlos Oroza , Camilo José Cela , cafés y tertulias , Benito Román , Andreas Prittwitz , Amancio Prada , Alberto Corazón
-

Algunos cafés y tertulias en el Madrid posfranquista
Octavio Colis
Además de los ya nombrados en la entrega anterior, trabajaban en aquel sótano de El Periódico: Nativel Preciado (de la que se enamoraba todo el mundo y a la que siempre relacionaré con el poeta gallego Carlos Oroza, quien le escribía poemas a finales de los años 60 y los recitaba subido en las mesas del Café Gijón ante mis juveniles ojos atónitos), Manuel Sanabria (Norberto, Tito, Gómez), José Luis López, Elsa Pontvianne, José Ángel Esteban, Moncho Alpuente (siempre él, afortunadamente en todas partes), Benito Román, Perico González (el único interesante de la sección deportiva), y otros, con los que hice grupo compacto en ese lugar tan peculiarmente heteróclito, falso y divertido, en el que me pasaba el día trabajando.
-
Octavio Colis
in Sociedad on 22 06, 2011
Tagged in: Santiago Carrillo , Ricardo Romanos , Peces Barba , Pablo Lizcano , Moncho Alpuente , Miguel Tomás Valiente , Miguel Ángel Gordillo , Mercedes Arancibia , Manuel de las Rivas , Manu Aguilar , Madrid , La ciudad de los encuentros , Jesús Aguirre , Gustavo Bueno , Francisco García Pavón , ciudad de encuentros , Ángel Pastor , Amparo Ros , Alicia Izaguirre , Alexandre de Castellane
-

Octavio Colis
La primera vez que vine para quedarme definitivamente, Madrid estaba mucho más lejos de Logroño que ahora, no sólo porque los kilómetros eran entonces más largos, sino porque yo era tan joven que no conocía el sentido de casi nada y todo lo que encontraba en el camino me entretenía. Pero ya amaba esta ciudad, antes de conocerla. Mi padre había estudiado medicina en la Facultad de San Bernardo, muy cerca de donde estoy escribiendo esto ahora, y siempre me habló de Madrid como del lugar fascinante en el que ocurrían cosas que nunca sucederían en Logroño, ni en un millón de años. Nuestra pequeña ciudad se desmoronaba sin remedio junto al Ebro y yo me esforzaba todo lo que podía en hacer acopio de lo que preveía me sería útil cuando estuviera preparado para huir en patera y encontrar mi sitio aquí. Yo no quería ser médico como mi padre, o como mi abuelo -una tendencia ésta la de ejercer la medicina casi obsesiva en mi familia-, no sabía qué quería ser, quizá sólo no quería hacerme mayor en ese lugar que tampoco era para adolescentes, y como entendía no habría remedio en eso de crecer esperaba que sucediera cuanto antes y que me pillara la metamorfosis en Madrid. Hoy sigo teniendo la misma fascinación por esta ciudad que cuando tenía doce años, hace cincuenta, sólo que ahora con mucha más razón, o razones. He vivido en diferentes países, he viajado y conocido otros lugares, muchos de ellos fantásticos o, al menos, interesantes -por eso fui o me quedé un tiempo-, pero para mí un viaje sólo ha terminado del todo cuando vuelvo a Madrid y lo cuento.