El
tirano de Guinea Ecuatorial continúa, indomable, con la satanización de su
imperio inaugurado en 1979. Teodoro Obiang no da para más. Cuanto más permanece
en el poder, más se vuelve contra sí mismo y contra sus súbditos. Con los
nombramientos de vicepresidente y vicepresidente segundo, queda más que claro a
qué derroteros Obiang está conduciendo el futuro de Guinea Ecuatorial
Con
un arrebato demoledor, francamente realista y objetivista, el compañero ABAGA
EDÚ, resume la caótica situación de
Guinea Ecuatorial, desde que el gabonés Teodoro Obiang se hizo con el poder en
agosto de 1979. El comentario, reportado del foro CASA DE LA PALABRA
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no tiene desperdicio:
La tiranía de Teodoro Obiang, en el poder desde 1979, ha conseguido con creces banalizar e inutilizar la identidad y los valores del pueblo guineano, cuyos habitantes asienten como rufianes súbditos a cualquier capricho del régimen por más horripilante y monumental que sea
Ya me es habitual
Ningún año me augura buen final, por ende, ni buen comienzo
No tengo motivos para escribir a los Reyes Magos de Oriente
El umbral del bisiesto 2012 no podía ser menos
Una gravísima crisis, con tintes de ‘alta’ traición, surcaba en la formación política en que milito, FDR, Fuerza Demócrata Republicana
Como intentando hacer de oídos sordos y mitigar la desesperación, me dediqué a escribir cartas a variadas personalidades del mundo planteándoles asuntos variopintos como desatentos
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De la dictadura inmisericorde a un destino irreverente
En
un auto más que escandaloso, politizado y salpicado de innumerables vicios
tanto en la forma como en el fondo, el Juzgado de Instrucción número 47 de
Madrid, intenta criminalizar, penalizar y aprehender a diez exiliados políticos
guineoecuatorianos y a un difunto abogado español, por prefabricados delitos de
“desórdenes públicos” y de “daños”, a raíz de una manifestación
registrada en la embajada de Guinea Ecuatorial en verano de 2005, tras el
intento de asesinato a un exiliado político perpetrado por sicarios pagados por
el régimen de Teodoro Obiang
Guinea Ecuatorial y sus presuntos
criminales de guerra