Félix Población
Medio año antes de su aparición en los quioscos, Ignacio Escolar empezó a trabajar en el proyecto del diario Público. Quienes saben del oficio son muy conscientes de que esa etapa preparatoria es decisiva para la buena recepción de cualquier rotativo en su primera y siempre difícil andadura comercial. Discurrió ésta de modo excelente bajo la dirección de Escolar, entre septiembre de 2007 y enero de 2009, mes en que fue destituido, sin que se pudiera discernir a ciencia cierta qué factores influyeron en esa decisión por parte de Mediapubli, que eligió entonces a Félix Monteira, periodista adscrito a la redacción del diario El País desde la fundación de este medio. Teniendo en cuenta la profesionalidad y buen hacer de Escolar, parece claro que las razones no debieron ser periodísticas, aunque esto sería él quien debería confesarlo. Probablemente la embajada de Israel en España podría ofrecer alguna información al respecto.
Por eso, a la hora de evaluar las posibilidades que tiene Público de mantenerse en pie una vez solicitado el concurso de acreedores por parte de la empresa editora, las opiniones de Ignacio Escolar -cuya columna de última página es sin duda una de las más leídas del diario- son muy dignas de tener en cuenta, máxime si las formula después de la entusiasta campaña de solidaridad emprendida en las últimas fechas para que el periódico siga adelante.
Escolar dijo hace un par de días -en conversación on line con los lectores de Público- que todo se resolverá, para bien o para mal, en las próximas dos o tres semanas. El plazo se me antoja muy corto para esperar lo mejor después de los negros presagios aventurados hace otras tantas semanas, sobre todo si Ignacio sigue sosteniendo, como sostiene, que el momento es muy complicado y existen serias posibilidades de que Público se vea obligado a cerrar.
“Sin embargo -añade-, soy más optimista que hace unos días porque la ola de apoyo a Público está siendo inmensa. Las ventas en el kiosco están subiendo y hay inversores que se han interesado por el diario. Sería muy triste que Público cerrase porque hay 300.000 lectores en su edición de papel (y cinco millones de usuarios únicos en la web) para los que este diario es hoy imprescindible. Además, el proyecto está muy cerca de cuadrar sus números. Las pérdidas son ahora mínimas comparadas con la facturación: a poco que mejorase la situación económica, Público podía ser una cabecera rentable”.
El ex director del diario también respondió categóricamente a un lector que reprocha a Público pedir ahora la ayudas de sus lectores después de haber recibido subvenciones millonarias: "Es falso que Público haya recibido millones de euros en subvenciones. Del total de ingresos del diario en estos años, apenas un 2,7% ha venido de publicidad de las administraciones públicas. Es un porcentaje muy inferior al de la mayoría de los medios españoles".
Otro punto de vista muy interesante es el que Ignacio tiene de la profesión en los adversos tiempos que corren: "El futuro de este oficio es pésimo a corto plazo. No hay otro sector -salvo el del ladrillo– donde se haya destruido un porcentaje mayor de puestos de trabajo. ¿A largo plazo? Yo quiero ser optimista, aunque cueste. A la prensa le ha tocado una crisis doble: coyuntural (la de todos) y estructural, con la llegada de Internet. La estructural es letal ahora porque en la web no se generan los mismos ingresos que tuvo el papel. Pero, a la larga, la web dará a los periodistas una autonomía e independencia que no hemos tenido jamás".
