En un amplio informe, la ASOLPEGE-Libre describe la situación de la libertad de prensa en Guinea Ecuatorial durante sus primeros 44 años de país independiente. La introducción del informe puede leerse en el siguiente enlace: http://www.periodistas-es.org/my-blog-dashboard/pedro-nolasco/libertad-e-independencia-de-la-prensa-cuarenta-y-cuatro-anos-despues

 

 

GUINÉE EQUATORIALE |

LIBERTAD DE PRENSA

ASOCIACIÓN PARA LA LIBERTAD DE PRENSA

Y DE EXPRESIÓN EN GUINEA ECUATORIAL

ASOLPEGE_Libre

 

OCTUBRE | 2012

PRESSE-DÉNONCE

Versión en español

-DENUNCIA-

Guinea Ecuatorial cumple cuarenta y cuatro años como país independiente el día 12 de octubre del presente año 2012. Durante este período, la ex colonia española no ha sido capaz de enderezar su soberanía y ésta sigue secuestrada como en tiempos coloniales, si bien por los propios nativos. Los dos únicos presidentes que ha tenido, Francisco Macías Nguema [12 de octubre 1968-3 de agosto 1979] y Teodoro Obiang Nguema, sobrino del anterior [3 de agosto 1979 -], sobresalen por sus excesos de poder, que mantienen derrumbado el país en la sombra de los derechos y de las libertades. La dictadura brutal y sanguinaria impuesta por el tío en los primeros once años, no sólo ha sido mantenida por el sobrino durante más de treinta y tres años, sino éste ha urdido una tiranía asfixiante, minada por la violación sistemática de los derechos humanos y de todas las libertades inherentes a un Estado, donde la corrupción y el nepotismo se rivalizan y hunden cualquier esperanza hacia la senda democrática.

Las dos dictaduras han sido especialmente inmisericordes a cualquier intento de libertad de prensa, información; de opinión, expresión o de manifestación.

 

 

Libertad e independencia de la prensa

 

I. La prensa en poder del tío

Desde el cinco de marzo de 1969, Guinea Ecuatorial no ha conocido ningún sólo día de libertad. En la época del líder de acero, a penas los dos periódicos y la revista de herencia colonial llegaron a circular. La Radiotelevisión estatal se convirtió, como hoy, en orquesta, que cantaba loas y proezas del líder de acero.

Los periódicos Ebano y Potopoto, así como la revista La Hoja del Lunes, si bien eran oficiales y progubernamentales, pero sus profesionales gozaban de independencia redaccional. Recogían variadas informaciones y daban cabida a opiniones de toda índole en sus páginas. La censura gubernamental era más bien escasa, sobre todo durante el tiempo de la autonomía [octubre de 1964-octubre de 1968].

Macías, que se había beneficiado ampliamente de la libertad de prensa como líder independentista más apoyado por la población, no tuvo reparo en silenciarla nada más llegar al poder. Su régimen, como el actual de su sobrino, no tuvo la más mínima voluntad política de procurar la publicación diaria de los periódicos heredados de la colonia, ni ofrecer un espacio para la creación de una prensa independiente, libre y pluralista.

En 1975, cuando llevaba años en el poder, ningún guineano se acordaba que en su país había visto ni leído prensa escrita. Estar en posesión de un periódico occidental se castigaba como traición a la patria; concepto que su sobrino acuñaría como ideas importadas.

Por el contrario, Macías inundó los despachos oficiales con revistas norcoreanas y los manuales de la idea Zuche del fallecido gran líder norcoreano, Kim il Sung.

Para mayor gloria del líder de acero, la prensa de la vieja metrópoli, España, dejó de hablar de los temas de Guinea Ecuatorial, en amparo a una absurda ley denominada “la Ley del silencio”, que prohibía a los medios españoles, de forma tácita, que informaran sobre la situación de la ex colonia. La Ley, que no ha sido derogada, si bien está en una situación de inconstitucionalidad sobrevenida, ha sido utilizada muchas veces por la tiranía del sobrino para chantajear al Gobierno del Reino de España, como cuando en 2002 exigió el fin de las emisiones de Radio Exterior de España hacia Guinea Ecuatorial.

Cuando se produjo la revuelta palaciega del 3 agosto de 1979, poca o ninguna prensa extranjera informaba sobre la caótica situación de Guinea Ecuatorial, salvo contadas columnas del periódico francés Le Monde. Precisamente, en uno de sus últimos arengas en la plaza del Reloj de Bata, julio de 1979, un Macías ya completamente paranoico llegó a interpretar un artículo del diario parisino, que citaba ciertas fuentes extraoficiales españolas criticando el hundimiento de Guinea Ecuatorial bajo las botas del líder de acero, como una invasión de España a su régimen. En medio de su camarilla, juventud hormiga y los aldeanos obligados a acudir al mitin del único milagro del país, éste soltó “que dicen que España va a invadir Guinea Ecuatorial… Pero si España invade Guinea, Guinea también invade España…” ovaciones y aplausos que duraron más que el discurso, que incluso continúan hasta la fecha, 33 años después de su fusilamiento.

También en: http://www.facebook.com/obamefur?ref=tn_tnmn#!/photo.php?fbid=389151141164169&set=a.112143782198241.20436.100002078585820&type=1

 

Nota de la Redacción

La próxima entrega: La prensa en poder del sobrino [por etapas]

 

 

 

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