Víctor Claudín.- Tras que allí se viviese en el día anterior la atroz amargura de dar el último adiós a ese grande del flamenco y de la vida que ha sido Enrique Morente, ayer se presentó en la SGAE la recuperada grabación inédita de los pioneros del rock español Lone Star: Lone Star, en el Teatro Infanta Beatriz Madrid 1968. Se acaba de publicar en cd y en vinilo. ¡Una joya! Intervinieron Pedro Gené, fundador y líder del grupo, su hijo Jordi, autor del esfuerzo a favor de la memoria, Teddy Bautista, Ramoncín y Jesús Ordovás en el papel de moderador del acto.
Se llegó a decir en el acto que “sin Lone Star no habría rock en español”. Y es que fue, junto a los grupos liderados por el propio Teddy Bautista, fue el pionero del rok en España y del rock en español. Pedro señalaba su deseo y necesidad de conseguir temas en español, lo que era tan difícil que Teddy aseguró que él lo había intentado y no lo consiguió. Ambos han sido de las mejores voces de aquel rock que abrió caminos a todos los demás y que no podemos olvidar.
Este documento histórico ha sido fruto de la iniciativa de Jordi Gené, hijo de Pere Gené (creador, solista y líder del grupo). Se busca dar a conocer este legendario grupo a los nuevos públicos. El sonido original de la época, extraído de una cinta de magnetófono, ha sido remasterizada en estudio y recupera, 42 años más tarde, un capítulo fundamental de la historia musical de este país y de la memoria de toda una generación.
En sus 26 años de existencia ininterrumpida, Lone Star hizo una clara evolución ascendente, de la música de los guateques hacia la vanguardia y la experimentación, creando canciones emblemáticas como Lyla, Mi Calle, Adelante, Horizonte, Oveja Negra y Viejo Lobo. El repertorio del mítico concierto de 1968 en Madrid comprendía 18 temas, presentes en este disco y distribuidos en dos bloques, uno primero de jazz y un segundo de pop-rock, con acompañamiento de orquesta.
Teddy contó que era complicadísimo estar al tanto de la música que se hacía entonces fuera de España. Él comenzaba, y se enteró de que el líder de un grupo de la península hacía la mili en Fuerteventura. Consiguió un disco suyo de cuatro canciones y descubrió que “ya teníamos un referente en España con la misma calidad de los que venían de fuera”. Teddy era el líder de Devors Rock, que al llegar a la península se convirtieron en Los Ídolos. Ambos, representantes de la primera música moderna de nuestro país, de la que no podemos olvidarnos.
En la mesa se siguió hablando de lo difícil que era entonces no sonar bien, sino simplemente sonar, sin medios, sin proyección. Así que el nacimiento de este disco se consideró, y es sin duda, un acto de memoria y un acto fundamental en el aspecto creativo. Ramoncín, que trabaja actualmente en la recuperación de aquella música anterior, llegó a decir que estaba sentado con “dos genios, dos referentes de la música de este país”, cuando “el gusto de la música está secuestrado por una radio fórmula”, pero acabó sentenciando, tras una exposición vehemente de lo que representaba contar con Teddy al frente de la SGAE, y con la propia SGAE, que “no me voy a rendir nunca en la defensa de la música que me importa”, como hace.
También Pedro se sumó a la defensa de la SGAE recordando cómo era el trabajo y el papel del músico en aquel tiempo, y como se ha avanzado, aunque parte de aquella realidad todavía esté vigente.
Imprescindible hacerse con ese disco.
Un gran día para la reivindicación a propósito del placer de escuchar un disco grabado en 1968, representando los albores del rock, del rythm&blues y del jazz en España. Retazos de nuestra memoria no perdida, recuperada para el futuro.



