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Crónicas alemanas: 3 de octubre, Día de la Unidad alemana

Alemania-unida-3-octubre-1990Conrado Granado Vecino

Hoy es un gran día para Alemania, la República Federal que todos conocemos, pero hubo de pasar mucho tiempo para que dicha entidad existiera como tal. Terminada la Segunda Guerra mundial emprendida por un loco Führer (caudillo) llamado Hitler, las potencias vencedoras (Estados Unidos, URSS, Francia y Reino Unido) se repartieron el país, desmembrándose aquella tierra en sus entrañas y pasando a convertirse en dos países. Si bien los sectores americanos, franceses e ingleses siguieron el curso establecido bajo cánones democráticos, la parte rusa pasó a convertirse en otro país, comunista, que sarcásticamente pasó a denominarse República Democrática Alemana, un país donde precisamente la democracia brillaba por su ausencia…

Las dos Alemanias, la Federal y la Democrática quedarían convertidas en dos países separados donde, tras la construcción del Muro de Berlín, padres, hermanos, hijos, amigos o vecinos quedarían separados a veces por algo tan absurdo como un muro construido en mitad de una calle, dándose el caso de que una acera pertenecía a un país y la otra al otro. Casas separadas por la barrera desde las que se saludaban los familiares separados, hablaban en la distancia con los amigos, contemplaban la boda de un ser querido en la lejanía de 100, 200 metros, oían la noticia del fallecimiento de un familiar sucedido apenas a unos metros de distancia… pero en países diferentes.

Por eso este 3 de octubre es algo tan grande para los alemanes. Tras el derrumbamiento del Muro de Berlín en 1989 comenzaría la reunificación, por la que los alemanes de la República Federal, que estaban en mejor posición, tuvieron que hacerse cargo de los “hermanos separados”, de 17 millones de alemanes del Este que estaban en peores condiciones económicas, sociales, y sobre todo carentes de liberad.

Alemania del Este había dejado de existir para siempre, aunque en realidad ya era una calamidad como país desde hacía tiempo. País satélite comunista sostenido por la Unión Soviética, cuyo Ejército estaba omnipresente. Un férreo control lo mantenía como tal, con una poderosa policía secreta, la temida Stasi, que contaba con 100.000 agentes funcionarios en nómina más 200.000 informantes o “soplones”. Todo estaba tan controlado que incluso entre los propios familiares podía haber delatores, por lo que no se fiaban unos de otros. La película alemana “La vida de los otros” (“Das Leben der Anderen), basada en los últimos años de la extinta RDA, es un perfecto ejemplo de cómo se vivía en aquel país.

El principio del fin de la Alemania del Este sería la retirada de la barrera de control entre Hungría y Austria, un lugar por donde empezarían a escaparse alemanes del Este hacia el Oeste o hacia Austria. A ello se unirían las protestas pacíficas de alemanes del Este, y sobre todo la negativa del presidente ruso Gorbachov para que su Ejército interviniera para aplastar las protestas. Gorbachov estaba en aquellos momentos por la apertura conocida como “perestroika”, con la que pasaría a la Historia.

Un 3 de octubre como hoy del año 1990 comenzaría el nuevo curso con la conocida como Unidad Alemana, consagrándose una República Federal Alemana que hoy conocemos. Un país que tras unos primeros años de penuria y reconstrucción comenzaría a recuperarse con un “milagro alemán” llamado trabajo, ocupando hoy un puesto destacado en el escenario del desarrollo y la economía mundial.

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Reunificación
escrito por Juan Evangelista Serrano, octubre 07, 2011
En 1990 fui invitado por el gobierno federal alemán, junto a otros periodistas latinoamericanos, para conocer las dificultades que enfrentaba el proceso de hacerse cargo de la ex República Democrática Alemana, nombre que encerró durante tanto tiempo la más feroz ironía de una de las peores dictaduras socialistas - marxistas de la pos guerra. Fui el único periodista chilenos de ese grupo, con el que visitamos once ciudades alemanas, entre ellas la capital de entonces, Bonn, y otras, Tuvimos entrevistas con altos personeros de organismos gubernamentales y organizaciones sindicales y de entidades privadas, amén de entes periodísticos y personas comunes y corrientes. Una de las mayores impresiones que recuerdo fue el "Check Point Charlie", del cruce del ya derruido muro, punto famoso en muchas películas de espías del cine de entonces. Todo un símbolo de la falacia comunista. Pero talvez la mayor de todas fue conocer el gran hotel de Schverin, en el que el jerarca Honecker ( al cual los gobiernos izquierdistas chilenos de la llamada Concertación dieron asilo) recibía a sus pares del paraíso soviético, tales como Kruschev y otros "paladines" de la "democracia soviética". Un hotel de lujo, con instalaciones de las que el alemán oriental común ni siquiera tenía nociones.
En cuanto al proceso de la reunificación y sus problemas, un botón de muestra: todos los profesores de ciencias sociales como historia, educación cívica y otros temas similares, debieron cambiar de profesión. Los mayores de 40 años podían acogerse a una jubilación parcial o aceptar becas para emprender otras carreras. Los que tenían edad de jubilar, a ello. Los menores de 40, a trabajar en cualquier otra cosa que no fuera enseñar, cito: "las mentiras que durante 45 años enseñaron a los estudiantes en Alemania Oriental". Y por último, el inmenso daño ecológico que significó el tirar a tierra los aceites quemados de los 24 mil vehículos militares - camiones, transportes, tanques, etc. - que se mantuvieron a costa de los alemanes orientales durante esos 45 años también.

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Última actualización el Lunes 03 de Octubre de 2011 20:04