© Manuel López. “Por Andalucía, 1976”. De las exposiciones itinerantes “Manuel López. Imágenes 1966-2006” y “Manuel López. Imágenes de la Transición (1975-1982)”.
Nada menos que por 15 veces se han multiplicado los kilómetros de autopistas de la España de 2012 frente a la España de 1976, en que comienza el posfranquismo y sale a la calle la Edición Dénia –entonces sin tilde en la e– de CANFALI MARINA ALTA. Hoy España es, señoras y señores, españoles todos, el tercer país del mundo, después de Estados Unidos y China, en extensión de autopistas, con 15.000 kilómetros sobre la piel de toro –con perdón de los antitaurinos, claro está, pero esta es una de las metáforas de difícil recambio–.
Otro dato de situación: 38,4 millones de pasajeros viajaron en avión hacia o desde España en 1976, cifra que se quintuplicará en 2010 con 193 millones de pasajeros en más de 2,1 millones de operaciones y que, unida a una gestión “manifiestamente mejorable” por parte de AENA, acabaría forzando anteayer jueves en los aeropuertos de Madrid, Barcelona, Sevilla y Canarias la entrada en vigor de la reducción de la distancia mínima con que operan los aviones de 8 a 5 millas (14,8 a 9,2 kilómetros) y adaptándola así a lo que sucede en el Reino Unido, Francia o el espacio gestionado por Mastrique (Maastricht): Bélgica, Holanda y parte de Alemania.
Así las cosas, terminado el largo y cálido verano de 1976, empezó la temporada de fútbol, la primera Liga del posfranquismo, que acabaría ganando el Atlético de Madrid de Reina en la portería y los dos Rubenes Cano y Ayala en la punta del ataque. El Barcelona quedó subcampeón a un punto del Aleti. No fue una temporada “gloriosa” para el Real Madrid: el campeón de la temporada anterior no pasó del décimo puesto de una Liga con 18 equipos. La distancia entre merengues por un lado y los hasta entonces segundones colchoneros y culés se invirtió en el primer campeonato sin Franco. Cosas que pasan.
Volvamos a lo nuestro. Pongamos, pues, algo de alegría en la crónica de un tiempo y un país que quiere dejar de ser San-José-Obrerolandia, qué caramba. En 1976 arrasa en la tele Curro Jiménez, la serie de televisión que se inicia ese año, dirigida en su primera temporada, entre otros, por Francisco Rovira Veleta, Pilar Miró y Mario Camus. El éxito de serie de moda en la tele no tiene precedentes. La figura del bandolero queda redimida para siempre con los cuatro protagonistas: Curro Jiménez (Sancho Gracia), El Algarrobo (Álvaro de Luna), El Estudiante (José Sancho) y El Fraile (Francisco Algora), que al morir en la serie será sustituido por El Gitano (Eduardo García).
Más novedades en la programación de TVE: los programas infantiles Un globo, dos globos, tres globos, presentado por María Luisa Seco, y La Guagua, presentado por Torrebruno; El Circo de TVE, con Gabi, Fofó, Miliki y Fofito; el programa de debate Su turno, presentado y dirigido por Jesús Hermida; el de coloquio La Clave, de José Luis Balbín; El Hombre y la Tierra, de Félix Rodríguez de la Fuente; el programa de Ciencias Ocultas Más allá, presentado y dirigido por Fernando Jiménez del Oso; la serie Raíces, de Manuel Garrido Palacios y Ramón Masat; la de dibujos animados Heidi; las de TVE El Quinto Jinete, con Enriqueta Carballeira, y La Saga de los Rius…
A nivel doméstico comarcal, la escalada de polémicas abiertas en las páginas de CANFALI MARINA ALTA llegó a obligar al editor, Manuel Esquembre Bañuls y el director, Mariano García-Nieto Romero, a tomar una decisión tan infrecuente en la prensa como necesaria en este caso: publicar un editorial con el máximo despliegue en la primera plana del periódico con el titular en clave admonitoria: “A toda la Marina Alta” en torno a estos tres puntos:
En primer lugar, los editores hacen una encendida y categórica defensa de la independencia de MARINA ALTA/CANFALI, edición Denia, en el sentido de que “no está sujeta a ningún tipo de presión y mucho menos pertenece a ningún grupo o entidad”. La independencia informativa a lo largo de estos 35 años le viene de origen al periódico. “Esto lo queremos dejar muy claro”, afirman, “para que nadie crea que hacemos el juego a entidad o grupo alguno”. Y continúa: “Somos, por naturaleza, democráticos y muy liberales. Aquí cabe todo siempre y cuando se guarde la debida corrección y respeto hacia la persona u organismos.”
En segundo término, advierten de que “no vamos a ser blandos con quienes intenten sorprender nuestra buena fe y se valgan de nuestras páginas para hacer sus propias batallas personales”. “Las críticas son buenas”, se explican, “es más, son necesarias para que todos, completamente todos, las entendamos. El ser democrático no es privilegio de nadie ni de grupo determinado alguno.”
¿A que esto le suena a más de uno? A un servidor le llega al alma el ejemplo que ponen de una personalidad relevante en el antiguo régimen y de la que nadie duda de su talante democrático y honestidad en la nueva situación política de España: Joaquín Ruiz-Giménez. Don Joaquín me sigue siendo un referente muy cercano y entrañable: por aquellas fechas era presidente del Consejo de Administración de Cuadernos para el Diálogo, el medio en cuya Redacción yo trabajaba, y en cuya casa natal en La Berzosa, convertida veinte años después en campus de la Universidad Antonio de Nebrija, me cabría el honor de impartir una signatura troncal en la carrera de Periodismo.
En el tercer punto del histórico editorial, los editores advierten de que van a iniciar “una más profunda investigación” sobre los hechos que han desatado la polémica a raíz de “los escritos recibidos y publicados en los que se critican ciertas maniobras de hombres públicos” a propósito de temas “delicados, muy delicados”. Sin citarlo, el ataque furibundo a la cuestionada “hombría” de El Tío Cuc estaba, entre otros, detrás de la toma de posición editorial.
¿Y el Valencia? Con Heriberto Herrera en el banquillo, el Valencia C.F. tuvo un fulgurante arranque liguero en la temporada 1976-77, la primera del posfranquismo, con tres victorias ante el Celta, el Español y el Elche, y un empate con la Real Sociedad. Pero con Manolo Mestre de entrenador en la segunda vuelta acabó octavo en la tabla, por delante del Elche, 11º, y el Hércules, 14º.
(La temporada anterior, el Valencia había quedado décimo, por detrás del Hércules, 6º, y solo por delante del Elche, 15º. El consuelo para la afición valencianista fue el Pichichi como máximo goleador para el legendario Mario Alberto Kempes, el sexto mejor jugador argentino del siglo XX, y un séptimo puesto ex aqeuo para el también argentino valencianista Carlos Martínez Diarte, fichado esa temporada del Real Zaragoza, compartido con el jugador paraguayo del Elche Mario Finarolli).
Un broche poético al largo y creativo veraneo de los mejores estudiantes que ya apuntaban para líderes y prescriptores, permítaseme tomarlo del poema El tiempo es humo de Manuel Luque Tapia, Premio de Tema libre en castellano del XIV Certamen de Poesía (2010) “Adolfo Utor Acevedo” de la Casa de Andalucía en Dénia, cuyo último verso dice:
Y a la noche irnos rendidos a la cama,
como niños vencidos por el juego,
y soñar, simplemente,
que mañana amanezca un día nuevo.
imagen poética que viene como anillo al dedo a la memoria veraniega de una niña de 13 años que recuerda con tristeza 1976, con su madre vestida de luto por el fallecimiento de la abuela. Su hermano estaba en la mili, en Infantería de Marina en Cartagena. Cuando venía los fines de semana, ayudaba a su madre en la limpieza de los botones dorados de sus casacas. ”¡Eso sí que era un faenón!” “Del verano son los mejores recuerdos”, me comenta, pues a los apartamentos donde ella pasaba los veranos vino una familia de Alberique con sus hijos. “Éramos prácticamente de la misma edad e hicimos muchísima amistad. Íbamos a la playa juntos por la mañana y por la tarde hacíamos merendolas, montábamos en bici; en definitiva, fueron unos veranos estupendos hasta que vendieron los pisos y marcharon.”
Hay historia. “Durante un tiempo nos escribimos”, rememora, “pero al final perdimos el contacto.” Pero vele ahí que 35 años después… “mi querida amiga Ana Mari ha comprado un apartamento en Denia y a través del periódico Canfali me vio en una foto, me reconoció y se puso en contacto conmigo a través de la Concejalía”.
Queda, por tanto, fuera de toda duda la utilidad del periódico. “¡Fue la alegría más grande desde hacía tiempo en volverla a ver, y hemos vuelto a pasar un verano inolvidable!”, me confiesa aquella niña, hoy regidora de Benestar Social (Serveis Socials i Igualtat) i Educació del Ayuntamiento de Dénia, Josefa Sivera Blanquer, más conocida como Pepa Sivera.
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Publicado en el periódico comarcal semanal Canfali Marina Alta, Denia, 24 de septiembre de 2011.
1976. Memorias de un reportero de la Transición. Manuel López.
1976 (20): Cosmopolitas… y cosmopaletos
1976 (19): Desfile en Madrid, secuestro en Benidorm
1976 (18): ¡El señor gobernador civil en persona!
1976 (17): Y en esto llega a Dénia Paco Serradell
1976 (16): El otoño se calienta
1976 (15): Las mujeres salen a la calle
1976 (14): Verano, humo… y Curro Jiménez
1976 (13): Sí se nos podía dejar solos
1976 (12): La conquista de la libertad
1976 (11): ...y llegó el destape
1976 (10): Trabajo infantil en San-José-Obrerolandia
1976 (9): “Familia, municipio, sindicato”… y el destape
1976 (8): De “¡La calle es mía!” a “El último tango en París”
1976 (7): Playa, sol… y un millón de parados
1976 (6): Las Españas salen a la plaza pública
1976 (4): Patio, Banco, Bolsa, Español
1976 (2): La prensa y la calle, primero
1976 (1): El año en que se pudo hacer nudismo con carné



