PES.- Una delegación de la Federación Europea de Periodistas (FEP-FIP) que ha mantenido una reunión con profesionales de la comunicación en Budapest ha quedado impresionada “por la ansiedad y las incertidumbres en los medios", ha declarado Roberto Natale, del Comité Directivo de la FEP y presidente de la Federación Nacional de la Prensa Italiana (FNSI)
"Los medios públicos húngaros están bajo la sombra de una institución única que ha sido creada con total falta de transparencia, sin diálogo social y sin ninguna independencia editorial", sostiene Roberto Natale.
Una delegación de nueve representantes de las organizaciones afiliadas a la FEP se reunió también con representantes del Ente Audiovisual Húngaro y del Fondo Fundación de Gestión de sus Activos (conocidos por sus siglas en húngaro MTVA), con el fin de iniciar un diálogo regular con ellos.
Todos estos encuentros han tenido lugar cuando acaba de empezar, desde el 1 de julio, la aplicación de la nueva ley húngara de medios y cuando los periodistas tienen que enfrentar planes de despidos masivos.
"Cientos de empleos están amenazados en los medios de comunicación públicos y la nueva ley hace pesar sobre ellos una presión terrible en lo que se refiere a su independencia editorial", declaró John Barsby, presidentte del grupo de expertos audiovisuales de la FEP: "Estamos ante una batalla por la libertad de información, por la verdad, el pluralismo y la democracia. Es una batalla que los ciudadanos de Hungría no pueden perder".
Unos 500 de un total de 3.400 empleados de las cuatro empresas de radiotelevisión húngaras -Magyar Rádió, MTV, Duna TV y MTI- ya han sido despedidos y unos cuantos centenares más pueden sufrir pronto la misma suerte.
"En lugar de recortes presupuestarios y de intentar defender unos supuestos 'valores húngaros' en sus programas, las autoridades deberían actuar con responsabilidad para garantizar una financiación suficiente de los medios públicos como soporte del periodismo de calidad como bien público", ha declarado la FEP: "Pedimos a los periodistas y los grupos de la sociedad civil de toda Europa que apoyen a los periodistas húngaros en su lucha y que firmen el manifiesto SOS Hungary impulsado por el Sindicato de Periodistas de Austria (GPA, según sus siglas en alemán).
La FEP, que representa a más de 250.000 periodistas de unos 30 países, llama también a las instituciones europeas para que defiendan la libertad de prensa y los valores del periodismo como servicio público en Hungría.



