Carmen Rivas*
Las importantes reestructuraciones que han tenido lugar en los medios de comunicación de todo el mundo, y en particular de Europa, plantean interrogantes a todos aquellos que trabajan en esas empresas. La tecnología, que permite a las personas crear y compartir contenidos, reduce el servicio que ofrecen los medios de comunicación a la ciudadanía. Los blogs y las redes sociales aportan información en ciertas partes del mundo, mientras que en otras provocan que los medios de comunicación tradicionales, en particular la prensa escrita, entren en una crisis muy severa.
El mercado se desploma. La huída de los anunciantes hacia Internet y una nueva generación de usuarios con menos tiempo para dedicar a la prensa y la televisión han generado un autentico pánico en el seno de un sector que suprime empleos y reduce costes editoriales en detrimento del periodismo de calidad y del pluralismo informativo.
La crisis está teniendo un efecto dramático en la cobertura mediática de la vida política, social, cultural y democrática en Europa. Comienza a haber un cierto desequilibrio entre los medios del sector privado y los públicos, en particular, los audiovisuales, que han venido proporcionando a los ciudadanos europeos una información plural, diversa y de calidad.
Los contenidos del nº 13 del Observatorio de Medios de Comunicación y Sociedad quieren aproximarnos a una realidad cada día más compleja en la que las fronteras entre lo amateur y lo profesional, el ocio y el trabajo, la información y la narración están cada vez más difuminadas. es precisamente la necesidad de encontrar un lenguaje común que nos permita abordar esa realidad con unas ciertas garantías de entendimiento el objetivo del Observatorio. La construcción de alternativas democráticas es posible si la definición conceptual está consensuada.
Ana Molano, periodista de TVE y miembro de la ejecutiva estatal del Sector de Medios de Comunicación de CCOO ha efectuado un pormenorizado trabajo en torno a la pérdida de empleo en este sector, en especial desde el comienzo de la crisis económica.
Se necesita un acuerdo social para dinamizar el sector de los medios de comunicación. Aporta datos que informan de la pérdida de mil puestos de trabajo en lo que llevamos de 2011, una cifra que triplica la pérdida de empleo de 2010. Pero esto, no son sólo números. Son personas que dejan aparcadas, en unos casos, su experiencia y en otros sus ilusiones. y buena parte de la veces las dos cosas. Pérdida de empleo, de puestos de trabajo, simultáneas al reparto de millones de euros en primas entre los miembros de los consejos de administración.
El grupo Mediaset ha puesto en marcha un nuevo canal de televisión para mujeres.Veinticuatro horas de emisión en las que se ofrece una amplia serie de programas “femeninos”.
Inmaculada Sánchez-Labella, doctoranda del Departamento de Comunicación Audiovisual, Publicidad y Literatura de la universidad de Sevilla, es la autora de este trabajo que desmenuza los contenidos y mensajes enviados por este canal temático. Divinity, el nombre del canal lo dice casi todo.
Asegura la autora que aunque no todos los programas son espacios donde las lentejuelas, las fiestas, las facilidades económicas, el éxito laboral, las historias de amor y desamor son los factores protagonistas, sí se puede afirmar que la imagen de la mujer, en la mayor parte de la programación, está distorsionada.
También el lenguaje es objeto del trabajo de Daniel Olmos: 15M, la naranja mecánica y las palabras de la tribu, explica una de las claves del 15M, la de recuperar un lenguaje falseado por el poder, creando en paralelo un código propio.
Un movimiento que en gran medida aspira, con mayor o menor acierto, a encarnar una serie de valores y propuestas radicalmente diferenciadas con otras anteriores, procedan de donde procedan, requiere de construir sus propios códigos de comunicación enmarcados en su voluntad de no pertenecer a ninguna ideología o marchamo político “antiguo”.
Se utiliza el lenguaje informático como herramienta visual de protesta, por ejemplo términos o frases como “error fatal del sistema”, “reiniciar”, “instalando democracia 2.0”. Se adopta, con un éxito rápido, el llamado lenguaje de signos como expresión en las asambleas y concentraciones.
En definitiva, se trata de construir, en un proceso casi constituyente, una respuesta global que rompe con lo anterior y que por lo tanto aspira a ser totalmente transversal y configurarse como una alternativa global y hegemónica.
Rafael Fraguas analiza en este trabajo el acuerdo del Consejo de Administración de la Corporación RTVE, posteriormente revocado por el propio Consejo, con el que se podía tener acceso a la elaboración y contenidos de los profesionales antes de su emisión. Alerta Fraguas en torno al peligro que pueden correr conquistas democráticas básicas como el derecho a la información plural contrastada y veraz, que caracteriza a toda democracia digna de llamarse así.
Destaca el autor que el inmediato clamor de los demócratas, dentro y fuera de los medios de comunicación, truncó tal pretensión de control ideológico y político y alerta de que lo sucedido es un síntoma de lo que se puede avecinar.
Asegura el autor que se trata del desembarco prepotente del poder en una zona de extrema sensibilidad democrática, que pertenece al fuero del pueblo y que nadie, desde ninguna institución del estado, puede hollar.
Cerramos este nº del Observatorio con un estudio de la profesora y vicedecana de la facultad de Comunicación de la universidad de Sevilla Trinidad Núñez en torno al tratamiento informativo dado por el humor gráfico a la huelga general del 29 de septiembre de 2010.
El humor, asegura la autora, es una mirada particular sobre la actualidad que implica, al mismo tiempo, la pirueta emocional divertida y relajante y la llamada a la reflexión crítica y al análisis del suceso o del personaje tratado. El estudio se ha efectuado con el análisis de los contenidos de las viñetas publicadas en torno a esas fechas por los periódicos ABC, el País, el Mundo y la Razón.
En general las organizaciones sindicales convocantes de la huelga recibieron descalificaciones unánimes por parte del humor gráfico de la prensa objeto de estudio, es decir de los grandes periódicos.
Dice la autora que es preocupante la mirada negativa que reviste de trasnochada la intervención sindical o, en algunos casos, de estúpida y bronca. y debe preocupar más, porque esa composición de imagen y palabra tan sintética que es el humorismo gráfico llega antes a las emociones que a las razones.
*Carmen Rivas es la directora del Observatorio MMCC y Sociedad



