Víctor Claudín.- Se ha puesto a la venta en Estados Unidos, Canadá y Puerto Rico el nuevo libro de Descalzi, "El Jamón" y se ha reeditado el primero, "El Príncipe de los Mendigos", donde el periodista ofrecía una visión valiente de su dura verdad: Tras diez años de trabajo reconocido en el periodismo televisivo como figura latina que había alcanzado el "sueño americano", se lanzó a la calle a mendigar, rompiendo tajantemente con su historia, y empujado por su adicción a las drogas y al alcohol.
Aquel primer libro era la historia de un viaje espiritual, un reencuentro, de aquella caída infestada de demonios internos, y el renacimiento desde una grieta profunda. "Una autobiografía de principio a fin -dice- desde que era chiquito hasta mi renacer". Tal vez la mejor historia que haya contado en su carrera periodística. Ahora el antiguo título incluye nuevo prólogo y nuevas fotos.
"El jamón" tiene como expresivo subtítulo: "Filosofía de vida para disfrutar una existencia plena", y en él nos trasmite respuesta a preguntas vitales que son las que él ha encontrado y que se pueden resumir en: "Sólo a través de la aceptación, el perdón y el amor encontraremos la deseada paz".
"No había escrito nada en los diez años entre el uno y el otro por que no tenia nada que decir. Nunca he querido hablar por escucharme a mi mismo ni escribir por ver mis palabras escritas". Son palabras de Descalzi, de las que se desprende que con el anterior libro es como si se hubiera quedado vacío.
En "El Jamón" propone que "nuestra vida es como una pequeña rebanada de jamón, que en su pequeñez piensa que es la pierna completa. La pequeña rebanadita entre esos dos bloques, el de atrás y el de adelante, esa rebanadita es muy creída: se cree El Gran Jamón? siendo sólo una rebanadita que casi no es, pegada a su pasado, separada de su futuro por el cuchillo ese de la rebanadora existencial". Y también: "La angustia existencial, esa callada ansiedad que generalmente sentimos allí, en el fondo de nuestro estómago, viene de sentir más que de saber nuestra pequeñez".
En resumen, un personaje singular del que con sus lecturas se puede aprender tanto de la vida (desde la perspectiva vital que le ha concedido su trayectoria) como del periodismo: "el periodista debe conocer y saber la calle, pero también tiene que tener aula, cultura; una mezcla de las dos cosas"
Guillermo Descalzi nació en Perú en 1947. Estudió Educación en la Universidad Católica de Lima, y posteriormente en el Canisius College, en Búffalo, Nueva York, y en el State University College of New York. Tiene una maestría en educación, pero ha dedicado su vida profesional al periodismo desde 1975. Antes de ese año trabajó como maestro en el Colegio Santa Margarita, en Lima. Luego pasó por varios trabajos periodísticos, en Estados Unidos comenzó detrás de la cámara y fue ascendiendo hasta situarse delante,, convirtiéndose en el primer periodista hispano en transmitir a escala nacional por la pequeña pantalla, hasta su hecatombe personal, de la que logró escapar dos años más tarde para reincorporarse a la profesión.

