Miercoles, 23 de Mayo de 2012

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Cardumen: una aventura editorial Pendragón apoyada en Rexina Vega

Cardumen-Pendragon-Rexina-VegaFrancisco R. Pastoriza

Tal y como está el panorama, particularmente el sector del libro, hay que tener audacia para emprender en estos tiempos una aventura editorial. Hay que ser doblemente osado para iniciarla con publicaciones de calidad, dirigiendo la mirada más hacia el lector exigente que hacia el mercado y el consumo. Y tríplemente atrevido es hacerlo con una novela sobre la guerra civil española, un tema del que cada vez es más difícil salir airoso. Pues bien, esto es lo que hace la flamante editorial Pendragón al arrancar su actividad con una apuesta como Cardumen, una primera novela (por si fuera poco) de la escritora gallega Rexina Vega, traducida al castellano por ella misma. Rexina Vega, crítica literaria y profesora de Lengua y Literatura en Vigo, obtuvo en 2007 el Premio Xerais de novela por esta obra escrita originalmente en gallego.

Pero “Cardumen” no es sólo una novela sobre la guerra civil, aunque sea ese el marco en el que se desarrolla una parte de la narración y el acontecimiento que precipita su desenlace. Aquí lo fundamental son los personajes como encarnación de valores y sentimientos, de pasiones y ambiciones insatisfechas. La guerra sólo viene a poner en su sitio a unos protagonistas que se van perfilando, en la sociedad del Vigo de los primeros años del siglo XX, para desempeñar el papel que para cada uno de ellos reserva el nuevo régimen nacido de la violencia y el oprobio. Cada uno en su sitio: unos como víctimas, otros como verdugos.

Rexina Vega traza en “Cardumen” la silueta de unos protagonistas asediados por las circunstancias de un país al que el desarrollo industrial sorprende en un clima de corrupción política y explotación. Un país cuyas gentes se ven forzadas a emigrar, entonces a Argentina y Nueva York (la emigración es el otro gran tema de la novela), en unos años en los que la emigración parecía ser la única alternativa a la pobreza económica y el único escape de la miseria social, del reaccionarismo, del caciquismo y del mal gusto que ahogaban aquella sociedad. Como en la realidad, en “Cardumen” unos emigran buscando algo, otros lo hacen huyendo de algo. La maldición de una emigración que tantas veces convocara la poesía de Rosalía de Castro, tan presente también aquí: luz y progreso en todas partes.

Varias generaciones desfilan por esta historia narrada (utilizando de manera magistral un continuo flashback que va y viene a lo largo del siglo), por la nieta de la mujer que con mayor violencia sufrió durante la guerra el azote de la infamia. Hay una tatarabuela, muerta al caerse desde la altura de los ocho colchones que apilaba en su cama, que deja a su hija Isolina y a su hermano Fasito un capital que el joven señorito dilapida en pocos años, dejando a su hermana en el mayor de los desamparos, agravado por la viudez tras la dramática muerte de su marido a consecuencia de otra caída, esta vez en uno de los barcos en los que trabajaba. Isolina ha de sobrevivir esperando siempre la llamada de Fasito desde América, que ha de redimirla de la pobreza a ella y a sus dos hijas, una de las cuales será con el tiempo la abuela de la narradora y quien encienda la llama de su interés por el pasado. La última de las generaciones, la de la narradora que rescata los recuerdos de su abuela, reconstruye desde el tiempo actual el devenir de unos años cuya memoria reprimen aún las amenazas de quienes impusieron el silencio histórico sobre las vidas arrebatadas. La del obrero Eudosio Ribeiro, actor de teatro en sus horas libres, asesinado por los falangistas. La del joven Urbano, escritor vocacional, creador de poemas y de obras de teatro fracasadas, redactor de artículos ardientes de ideales de solidaridad y de justicia social, fusilado en los primeros meses de la guerra tras un juicio sumarísimo y una estancia en el lazareto de la isla de San Simón. Aunque inspirado en un personaje real, Urbano podría ser un Lorca gallego que no conoció el éxito ni el dinero. O, más cerca, otro Johan Carballeira, cuyas vicisitudes tanto se aproximan a las de este personaje de “Cardumen”. La novela termina en el mismo escenario en el que se inicia: el cementerio vigués de Pereiró en el que reposan los restos de todos los fantasmas (excepto el de Fasito, que murió en la emigración) convocados por la narradora a este aquelarre de la historia. Sobre todos ellos la muerte planea a lo largo de la novela como una negra sombra rosaliana.

 

TÍTULO. “Cardumen”

Autora. Rexina Vega

Editorial Pendragón. Barcelona

158 páginas

 

 

Cardumen: una aventura editorial Pendragón apoyada en Rexina Vega
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