P-ES.- Los periodistas extranjeros, que tienen prohibida la entrada a la franja de Gaza, juegan diariamente al gato y al ratón con Israel, que trata de controlar estrechamente las informaciones de su ofensiva en el territorio palestino.
Según relata la AFP, En el alba del undécimo día de la ofensiva israelí en la franja de Gaza, vehículos todoterreno salpicados de lodo se salen de la carretera principal y recorren un accidentado terreno en busca de imágenes de soldados en acción.Tras zigzaguear por la maleza, un puñado de fotógrafos se para cerca de dos cañones israelíes, a la espera de captar el momento en que dispararán contra Gaza con un rumor ensordecedor.
Los fotógrafos que la policía militar israelí -omnipresente en la zona- logra atrapar son arrestados y sus cámaras les son confiscadas. A veces les destruyen las imágenes. Algunos cuentan que los agentes israelíes incluso les apuntaron con sus armas.
"Es el juego del ratón y el gato", explica un fotógrafo que pide el anonimato. "La policía militar está por todas partes. Es imposible trabajar así", añade.
Mantener alejada a la prensa extranjera es una de las medidas tomadas por las autoridades israelíes para controlar las informaciones sobre el principal conflicto mantenido por el Estado hebreo tras la guerra contra el movimiento chiita libanés Hezbolá, en el verano boreal de 2006.
Los israelíes no han dejado nada al azar y así, miles de soldados se vieron confiscar sus teléfonos móviles en vísperas de la ofensiva terrestre, lanzada el sábado.
Además, el Estado hebreo ha decidido mantener su prohibición de acceso a Gaza, pese a que la Corte Suprema ordenó al gobierno que autorizase la entrada de periodistas extranjeros.
La parte palestina no es mejor. Los combatientes del movimiento islamista Hamas, que controla Gaza desde junio de 2009, impiden a los civiles, incluidos los fotógrafos, llegar a las zonas donde luchan contra las tropas terrestres israelíes.
Y así, el resultado es que las únicas imágenes disponibles de la sangrienta ofensiva son imágenes nocturnas de soldados que atraviesan la frontera, del humo que se eleva sobre Gaza y de los numerosos muertos registrados.
En los blog de P-ES, Marta Molina, ha escrito que las trincheras también existen en la Red. Israel y Palestina mantienen una cruenta ofensiva por ganar la guerra de la propaganda en Internet a través de Youtube, Facebook y las herramientas que brinda la blogosfera. Los nuevos campos de batalla ya están aquí.
Paco Audije, de la Federación Internacional de Periodistas (FIP), afirma a su vez que la prohibición de las autoridades israelíes a los periodistas extranjeros, impidiéndoles entrar en Gaza para llevar a cabo la cobertura de ese conflicto armado, es una violación grosera de la libertad de prensa unida a una singular mezcla de “ignorancia, incertidumbre y temor”.

