
Manuel López.- El artista rutilante que cosecha un triunfo tras otro en los grandes salones y galerías internacionales y que continúa teniendo “asunto”, léase un corazón de carne. Un artista comprometido que mira en el espejo de su propia obra… el resultado de haber mirado por la ventana el sufrimiento ajeno. Hablamos de Ángel Marcos, uno de los más firmes candidatos a Premio Nacional de la Fotografía. Artista comprometido, expone en Arco 2012 "La Mirada Blanca", un trabajo en el que vuelca su mirada “compasiva, de lamento y denuncia” en palabras de una reciente información de la agencia Efe, ante la explotación de que es objeto el Tercer Mundo.
Ángel Marcos (Medina del Campo, Valladolid, 1955), asiduo al certamen de Arco, acude con obra este año por partida doble con sendas galerías de Vitoria ("Trayecto") y de Viena ("Hilger Contemporary"), no acusa desde imágenes truculentas ni desde el dramatismo más descarnado, sino desde la insinuación.
El fotógrafo, en un recorrido inverso al habitual, parte de la belleza para llegar al dolor, recurre a la estética para emprender un itinerario que, de la mano del arte, carga contra la hipocresía de los países más desarrollados, cuya cultura del ocio tiene como destino turístico el Tercer Mundo
Ajeno al exotismo, Marcos devuelve a esa cultura del ocio, con sus mismas armas de la estética, imágenes de algunas materias primas como la sal, de la que se valen para subsistir, y que rubrica con la mirada inquisitiva y demoledora de un niño en trance de sufrimiento.

El aura de los objetos
...Definiremos el aura de los objetos naturales como la aparición irrepetible de una lejanía, por cerca que pueda hallarse. En una tarde de verano, seguir con calma el perfil de una cordillera en el horizonte o una rama que arroja su sombra sobre el que reposa: eso significa respirar el aura de esas montañas, de esa rama. De la mano de esta descripción es fácil adentrarse en los condicionamientos sociales de la actual decadencia del aura. Responde a dos circunstancias relacionadas con la creciente importancia de las masas en la vida de hoy día. A saber: “acercar” espacial y humanamente las cosas es una aspiración tan ardiente de las masas actuales como su tendencia a superar lo irrepetible de cada hecho recibiendo su reproducción. Cada día se hace más inevitable la necesidad de adueñarse del objeto en la máxima proximidad de la imagen, o mejor dicho, en la copia, en la reproducción...
Walter Benjamin, Sobre la fotografía. La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica


