
Félix Población
Sorprende que hayan tenido que pasar tantos años para que la obra inacabada de García Lorca que da título a este comentario fuera estrenada en España la temporada pasada. Sobre todo cuando tantísimo Lorca se ha llevado a las tablas en las últimas décadas. El poeta trabajaba en Los sueños cuando fue asesinado en Granada, adonde había ido por creerse más a resguardo de la violencia franquista, en el verano sangriento de 1936, y la muerte pilló a Federico rastreando evocaciones de su infancia
El montaje es una producción de Teatro La Abadía, bajo la dirección de Miguel Cubero, con dramaturgia suya y de Ángel García Galiano. A Los sueños de la prima Aurelia se unen, dentro del mismo espectáculo, algunas otras piezas breves del teatro inconcluso de Lorca como son Dragón, Posada y Lola la comedianta. Al igual que Rosita la soltera, la obra truncada que da nombre a la función se inscribe en una serie de crónicas granadinas que aportan algunos elementos autobiográficos. La acción discurre en 1910 y uno de los niños protagonistas se llama como el poeta. Se trata de un texto lleno de sugerencias en el que se alternan la pasión y el consuelo que comportan las lecturas y el teatro, los amores ficticios, las máscaras y los sueños.
El espectáculo es fruto de una primera, laboriosa y meritoria labor llevada a cabo por Teatro La Abadía en sus Talleres de Exploración (TEX), cuyo objetivo es la exploración de temas, autores y textos propuestos por el equipo artístico de la entidad. Junto a los sueños lorquianos también asoman al montaje relatos como La soñadora y Mazurka, episodios varios de la compañía itinerante La Barraca, la autobiografía escrita en 1922 y algunos poemas del autor.
En palabras del programa de mano, melodías, estampas y recuerdos sirven para sumergir al espectador en la belleza y fragilidad de lo inconcluso, con esa fatal y dramática circunstancia añadida que hace coincidir como punto final ese enternecedor retorno a la niñez con el inesperado fusilamiento del poeta. La reposición de Los sueños de la prima Aurelia y otras piezas de teatro inconcluso, con un muy buen elenco de actores magníficamente dirigidos, estará en La Abadía hasta el próximo 29 de enero.


