
Emilio Arrojo
Déjà vu (/deʒa vy/, en francés ‘ya visto’) o paramnesia es la experiencia de sentir que se ha sido testigo o se ha experimentado previamente una situación nueva. Según se explica en Wikiedia, este término fue acuñado por el investigador psíquico francés Émile Boirac (1851-1917) en su libro L'Avenir des sciences psychiques (‘El futuro de las ciencias psíquicas’).
¿No hay una sensación generalizada, de haber vivido ya hace un año lo del rescate de Grecia? ¿Paramnesia?, también le llaman, que suena incluso aún mejor y nos hace sentirnos en el espacio esotérico, de lo oculto, lo tenebroso, el mundo paranormal, que es a lo que han llegado a parecerse las prediciones económicas. ¿Será Iker Jiménez, Rappel, Aramis, Octavio Acebes o la bruja piruja, quien deba escribir, L'avenir de l'économie, igual que hizo Émile Boirac con L'Avenir des sciences psychiques?
No creo que se refiriese a tal posibilidad Larry Summers (el secretario del Tesoro -equivalente al ministro de Economía y Hacienda- del gobierno Clinton y más tarde director del Consejo Económico del Presidente Obama) en una entrevista con el Financial Times sobre la relevancia y actualidad de los estudios de economía tal como se enseñan en las universidades estadounidenses (Larry Summers and Martin Wolf: keynote at INET Bretón Woods Conference 2011) y por extensión, por qué no decirlo, en la mayoría de los centros de enseñanza todo el mundo. Summers, economista de centroderecha, tal como lo reconoce, vio que las herramientas y conocimiento económico adquiridos en la universidad no sirvieron de mucho ni poco para prevenir ni resolver la crisis, excepto a los bancos.
Y de nuevo, aquí estamos: el déjà vu, la paramnesia, con la deuda y el rescate de Grecia. Es decir, todo lo que nos dijeron sobre el primer rescate y las medidas de salvación, de aplicación ineludible, no han funcionado y solo han servido para aumentar aun más la deuda, el empobrecimiento del país, y el cabreo de sus habitantes.
Ahora, en junio de 2011, un año después, similar receta de choque pero con mucho más dinero, y también iguales advertencias apocalípticas, - la quiebra de Grecia, Portugal, España, el fin del Euro, la muerte de la UE, de todos nosotros- el final de los tiempos, por parte de aquellos mismos, u otros similares, representantes políticos y económicos, que han demostrado ser un auténtico desastre, si a las pruebas nos remitimos y tal como dice el dicho, por sus hechos los conoceréis.
Si no fuera por el dramatismo de la situación, resulta hasta cómico, cuando no obsceno, que el mensaje casi unánime de todos estos dirigentes sea poner a los griegos a bajar de un burro, por irresponsables, mentirosos, derrochadores, estafadores, ladrones o vagos, pero la UE es incapaz de ponerse de acuerdo en si los bancos deben o no participar en el rescate.
Hace aproximadamente un año, en mayo de 2010, circulaba el anterior vídeo del eurodiputado Cohn-Bendit en el que hablaba sin tapujos y dejaba claro cuál era el significado del primer rescate y cómo había podido llegarse a tal situación con la complicidad del poder político y económico. Hoy, su discurso sigue siendo igual de válido. El déjà vu del rescate de Grecia:



Cuando las soluciones no son verdaderas el problema termina haciéndose más grande.