Lunes, 21 de Mayo de 2012

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Mariano Rajoy: que el triunfo no le ciegue

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Dos reflexiones debiera tener siempre presentes Mariano Rajoy después de su gran triunfo electoral y precisamente para que este no le suba a la cabeza como le ocurrió a Aznar, al que ha superado en votos y escaños, y dejando a su nivel más bajo al socialismo representado por Zapatero, ‘el evaporado’.

Primera. No olvidar nunca las promesas hechas desde el ‘balcón de la vitoria’, de mano tendida a las demás fuerzas políticas a la hora de gobernar, pese a que los ciudadanos le hayan dado mayoría absoluta y, por tanto, suficiente para llevar el timón del gobierno. También Aznar hizo promesas semejantes, de las que se olvidó al día siguiente. Fue su gran error.

Segunda. No es exacto que la mejor política social ‘es’ una buena política económica, como suele decirse, pero si que la mejor política social ‘empieza’ por una buena política económica. Sin crear riqueza, cosa propia de la derecha, no es posible repartirla, objetivo de la izquierda, pero si no se reparte a tiempo o mientras se crea, se estancan las fuentes de su creación. El estado del bienestar ya es irreversible.

No es ninguna ganga gobernar, aunque sea con mayoría absoluta, en una situación de crisis tan larga y profunda como la que atravesamos. El consenso o la complicidad de otras fuerzas políticas y sociales será imprescindible para llevar adelante determinadas decisiones; la indignación y la izquierda estarán en la calle... Como será necesario, también. comprender la diversidad real del país para que este sea “una gran nación” en la Europa con la que hay que negociar. El triunfo del nacionalismo moderado catalán y del radical vasco serán piedras de toque del futuro gobierno.

A un gran triunfo electoral corresponde una enorme responsabilidad a la hora de ejercer la gobernación de una situación tan complicada y difícil. El diálogo no puede estar reñido con la firmeza. La esperanza está en que el talante de Rajoy no es el autoritario de Aznar ni el demagógico de Zapatero.

Felicidades al señor Rajoy, por su amplia victoria, aunque a la vista de lo que le espera, es posible que Rubalcaba se esté consolando de su fracaso con el pensamiento de que, en determinadas circunstancias, solo una cosa hay peor que perder las elecciones: ganarlas.

La “prima de riesgo” y “los mercados” están esperando de madrugada...

Mariano Rajoy: que el triunfo no le ciegue
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