PES.- Amnistía Internacional AI ha responsabilizado al Gobierno cubano de la muerte del prisionero político Wilman Villar Mendoza, de 31 años de edad, quien llevaba casi dos meses en huelga de hambre en protesta por su encarcelamiento en la prisión de Aguadores, en Santiago de Cuba.
Para AI, “la muerte bajo custodia de un preso de conciencia cubano después de una huelga de hambre es un recordatorio impactante de la intolerancia del gobierno de Raúl Castro con la disidencia”.
“La responsabilidad por la muerte de Wilman Villar Mendoza recae directamente en las autoridades cubanas, que lo juzgaron sumariamente y lo encarcelaron por ejercer su derecho a la libertad de expresión”, expresó Javier Zúñiga, asesor especial de Amnistía Internacional, quien considera que la “trágica muerte” del opositor muestra la profunda “desesperación que enfrentan los otros presos de conciencia que languidecen en las cárceles cubanas”, y reclama que sean “liberados inmediata e incondicionalmente”.
“Las autoridades cubanas deben poner fin al hostigamiento, la persecución y el encarcelamiento de manifestantes pacíficos, así como de activistas de derechos políticos y humanos”, Sostiene AI.
Según la información de Cubaencuentro.com, Villar Mendoza falleció el 19 de enero, en el hospital clínico quirúrgico Juan Bruno Zayas de Santiago de Cuba, a causa de una “sepsis generalizada” y neumonía, según notificaron los médicos a su familia.
Villar Mendoza, encarcelado en la prisión de Aguadores el pasado 24 de noviembre, llevaba casi dos meses en huelga de hambre cuando fue trasladado en estado grave al hospital clínico quirúrgico Juan Bruno Zayas, en Santiago de Cuba, el pasado 13 de enero.
El opositor fue detenido y golpeado por las autoridades tras protagonizar una protesta el 14 de noviembre, en Contramaestre, para exigir el respeto de los derechos humanos y el cese de la violencia contra la oposición y las Damas de Blanco.
El 24 de noviembre lo condenaron a cuatro años de cárcel por supuestos delitos de desacato, atentado y resistencia. Al día siguiente comenzó un ayuno para exigir su libertad, al considerar que fue encarcelado arbitrariamente.
En la prisión de Aguadores le confinaron en condiciones extremas, a pesar de estar en huelga de hambre, y no le dieron la atención médica requerida.


