Ningún día como esta apacible mañana del 31 de Diciembre para hacer una breve memoria del año que se va, se va para todos, se va un año más de mi vida, uno menos a contar desde hoy hasta que llegue la despedida definitiva de este mundo efímero, material.
Empecé el año 2011 en una comunidad espiritual del sur de India. Le empecé como yo había querido que empezara. Viajé a India el 29 de Diciembre para llegar el 30, tras un periplo Madrid – Estambul- Bombay – Trivandrum, viaje que tuvo un episodio no deseado y no terminado aún. La pérdida de la maleta que no llegó a Bombay y que me hizo perder la conexión a Trivandrum, que me obligó a comprar un nuevo billete con la única compañía con la que aún podía hacer este vuelo el 30 de Diciembre, un buen puñado de euros que no contaba gastar. La historia de esta maleta perdida y recuperada seis días más tarde pone una vez más de manifiesto la falta de ética de algunas líneas aéreas. Pero esa historia no pertenece al principio del año pasado.
La comunidad espiritual de la que hablo, Amritapuri Ashram, sede de la ONG Abrazando al Mundo, de la que soy por el momento relaciones con los medios en Madrid, y lugar de nacimiento de Mata Amritanandamayi, conocida como Amma, un 27 de septiembre de 1953 en una familia de pescadores en una pequeña aldea perdida del estado de Kerala, en el cono sur de la India, y hoy cincuenta y ocho años más tarde un conglomerado de templos, edificios, espacios abiertos, jardines, restaurantes diversos todos vegetarianos estrictos, tiendas, hospital, playa y más, que dan alojamiento en las fechas clave a más de cinco mil personas entre residentes y visitantes. Manhattan como lo llamamos a causa de su skyline y porque aunque no es una isla, es parte de una estrecha península entre el Mar Arábigo y las Backwaters de Kerala, declaradas por la Unesco patrimonio de la humanidad con justificada razón. Amritapuri Ashram es sin duda uno de los lugares más cosmopolitas de la tierra en menor espacio horizontal. No sabría decir cuantas nacionalidades están representadas ahí, tanto por los residentes como por los visitantes, pero sin temor a equivocarme puedo decir que están representados los cinco continentes y alrededor de un centenar de países, con una muy nutrida representación española tanto en el capítulo de residentes como en el de visitantes.
La celebración de la llegada del nuevo año se hace por todo lo alto, espiritual y culturalmente hablando. Mensaje de Año Nuevo, darshan que Amma ha hecho mundialmente famoso mediante el abrazo que da a todos los que se acercan a ella, distribución de prasad, en este caso cena que ha recibido su bendición, y espectáculo todo lo variado que se pueda imaginar y de excelente calidad. En una sola noche todas las danzas ancestrales de la India y sobre todo las de Kerala, se representan ahí. Acrobacias, números cómicos, históricos, algo diferente digno de ser vivido. Y esto puede hacerlo cualquier persona que quiera estar ahí por mil motivos diferentes, incluida la curiosidad, el contacto con una cultura diferente, hacer un reportaje, vivir baratísimo en un clima que no conoce los terribles rigores de los inviernos occidentales... El ashram está abierto a todos los que quieran conocerlo, que son muchos. Eso incluye incluso a los amigos de lo ajeno por lo que los carteles en varios idiomas previniendo de los robos abundan.
Amma empezó su gira del sur de India el dos de Enero, a la que no me pude unir porque carecía de equipaje. Afortunadamente regresó el 8 de enero y la gira continuó el 14 de enero hasta el 2 de febrero y ahí si pude estar. Era mi primera vez en una gira de la India, -en la europea he participado varias veces – y la experiencia fue no diré que indescriptible, la tengo descrita en unos veinte folios que no caben aquí, pero sintetizando diré que conmueven las multitudes que vienen a recibir su abrazo, hombres, mujeres, niños de toda condición, desde gente muy pobre llena de amor y fervor hasta damas luciendo maravillosos saris, se acercan hasta ella con la misma humildad. Esta segunda parte de la gira aparte de Trivandrum capital del estado de Kerala, se desarrolla en el vecino estado de Tamil Nadú, en las ciudades de Tuticorin, Ramanathapuram, Madurai, Chennai (Madrás) capital del estado, Tanjavoor y Coimbatore. Teniendo en cuenta que la costa de Tamil Nadú fue de las más devastadas por el tsunami de 2004 y donde la ONG se volcó no solo en la reconstrucción de casas, barcos de pesca, también en el consuelo y ayuda psicológica a los que sobrevivieron, adopción integral de huérfanos, formación profesional de la mujer mediante los programas que nacieron aquí de ‘Autoconfianza, educación y empleo’ integrado en grupos de autoayuda, microcréditos etc., cuando Amma realiza su programa en cualquier ciudad tamil, el agradecimiento de las gentes nos impregna por doquier. En los discursos de las autoridades locales y estatales, la palabra ‘tsunami’ siempre está presente. La maravillosa forma de divulgar su proyecto ABC “Amala Bharatam Campaign”, en español ‘India Limpia India Bella’, a través de los niños y niñas de sus escuelas y otros centros docentes que se acercan a recibir du darshan. Se les entrega un pañuelo, ¿para qué? Pues para erradicar la costumbre ancestral y compulsiva de escupir en todas y cualquier parte. ¿Quién mejor que los niños para hacerse imitar por los mayores, menos receptivos por tener el hábito más arraigado? También la entrega de becas de estudio a niños y niñas, todos los días, en todos los programas públicos. Los días eran largos e intensos. Empezaban a las 5:30 de la mañana con la ceremonia llamada puja. Las hay de muchas clases, durante esta gira eran pujas planetarias. Son ceremonias de una extraordinaria belleza y totalmente participativas, de las que se puede hacer partícipes a los ausentes queridos. Las pujas pueden ser para limpiar karmas antiguas, quitar obstáculos, facilitar trabajo, prosperidad y mil cosas más. Hasta que aparecía Amma entre las diez y las once de la mañana, recitación continua de los nombres de Devi. Amma comenzaba su largo día con su palabra de enseñanza, y a continuación la sesión de abrazos hasta bien entrada la tarde. Unas dos horas de descanso y vuelta a empezar hasta bien avanzada la mañana siguiente. Simultáneamente todo el voluntariado en marcha. Hay que preparar desayunos, comida en varias zonas de restauración, zumos y ensaladas de fruta para el kiosko de idem, movimiento de miles de sillas, reciclaje de residuos que forma parte del proyecto ABC, tiendas con los productos del ashram, mesa de contratación de pujas, suscipción y venta de la revista Matruvani en todos los idiomas de India, suscripción al canal de TV Amrita... Amma hacía esa gira del sur de India con alrededor de setecientos voluntarios a los que se añaden los locales en cada ciudad. No sobra nadie. Pero de todas las vivencias la que me quedó más grabada fue el estraordirario amor y devoción que profesan a Amma en su tierra y el increíble número de personas que acudían a sus programas. En Madurai por ejemplo, había instaladas unas quince mil sillas, llenas hasta la madrugada.
El tiempo que pasé en Amritapuri al regreso de la gira está marcado por la severa neumonía que me dejó KO hasta dos meses después de mi regreso y las interminables conversaciones inútiles con Turkish Airlines, quienes para pagarme la indemnización marcada por ellos hasta me hicieron abrir una cuenta corriente donde jamás ingresaron nada...Y así siguen, ahora en manos de abogados.
La primavera es un periodo de mucha actividad de eventos, página de Facebook, blog de wordpress, notas de prensa y el terror derivado de todo lo que rodeó aquella exposición fotográfica que con tanta ilusión comenzó y que terminó como el rosario de la aurora... si es que ha terminado aún.
El verano comenzó con la Experience Week de Green Friends en ese maravilloso Centro Amma de Francia cercano a Pontgouin, en esa granja – fortaleza medieval, La Ferme du Plessis, donde realmente estuve a gusto, lo pasé bien, el ambiente estaba organizado para que fuera realmente comunitario, quizá dediqué mucho tiempo al curso de Get Growing, pero la verdad es que la troupe de irlandeses era formidable en la que destacaba aparte de su profesionalidad su sentido del humor. Ojalá y espero empezar a poner en práctica sus enseñanzas sobre una forma de cultivar diferente en varios aspectos, muy relacionada con la permacultura. Para mí todo un descubrimiento que no puedo aparcar ahí.
Agosto terminó con su último fin de semana pasado en Hof Herrenberg, el Centro Amma de Alemania para asistir al training anual de los relaciones con los medios de toda Europa. Menos interesante que los anteriores, prácticamente una repetición del de 2010. Pero siempre una buena experiencia disfrutar de ese centro tan maravillosamente organizado, tan...alemán.
Agosto fue también el mes que marcó la desaparición de nuestra página Amma Madrid Noticias en Facebook y nuestro blog Amma Madrid en wordpress – junto a todas las páginas de similar contenido existentes en el mundo – por expreso deseo de Amma, así se nos comunicó. Con el paso de los meses lo he entendido. Amma solo quiere sus páginas oficiales en cada país y para participar de las redes sociales su página de la India, la página madre de todas las páginas ha incluido los botones links a facebook y otra docena de redes sociales. Afortunamente mi experiencia me ha incluido en la página oficial de España. Yo soy quién se ocupa de las noticias, viajes y enseñanzas de Amma. Y espero que dentro de poco tendremos en esta página que se llama www.ammachi.es los links a facebook y otra docena de redes sociales.
El otoño como siempre está marcado por la visita anual de Amma a España, distribuido en un día en el Centro Amma de España y tres de programa público, este año en el Palau d'Esports de Granollers, (Barcelona). Me estrené en Periodistas con una crónica titulada "Veinticinco mil abrazos en tres días". La visita genera mucha preparación y trabajo previo, durante y posterior. Pero lo que de verdad genera es alegría.
El año termina también con toda una serie de flecos bastante desagradables por resolver. En algunos casos tengo claro quién y qué los produce, en otros no tanto, pero son ciertamente angustiosos. Quién crea –yo también lo creí – que la convivencia en un grupo de espiritualidad carece de los desamores, envidias, zancadillas, abusos de poder y otras manifestaciones navajeras, que vaya dejando de creerlo. No se diferencia en nada de cualquier otro colectivo. Aunque se practica la espiritualidad a diario y se supone que nuestra filosofía de vida está basada en el amor, la compasión, la ecuanimidad, generosidad, etc., para dar testimonio de la Maestra espiritual que nos une, no digo siempre, pero muchas veces, no es así.
¡Adiós 2011, adiós!
¡Demos la bienvenida al 2012!


