publicidad-adpv-rojo.png

Martes, 13 de Noviembre de 2012

Actualizado11:57:44

Navegas por Blogs Comunicación De cuando los alemanes hablaban bajito (1)

De cuando los alemanes hablaban bajito (1)

Manuel López

Como todos los años desde que el mundo es mundo y los fabricantes de platos rotos no dejan de hacernos la puñeta a todas horas, el verano duró lo que tardó en llegar el otoño, de modo y manera que el pasado viernes 21 de septiembre Mario Escobar, celebrado autor de Matar a Lutero, despedía el estío en ProtestanteDigital.com con un artículo sencillamente magistral, Protestantismo, capitalismo y la Europa de Merkel.

Ya está bien de hacerle el caldo gordo desde los entornos religiosos a la caudilla de Europa que no pestañea a la hora de poner a “los mercados” por encima de los individuos, los Estados, el sursum corda y la propia feligresía luterana que tanto empeño ponen en decir que practica Angela Dorothea Merkel. Ay, si el bueno de Martín Lutero, implacable fustigador de especuladores y usureros, levantara la cabeza…

Inauguré el otoño el sábado 22 bajando a comprar la prensa. Canfali Marina Alta no tiene desperdicio. Para contradecir a Van Gaal cuando espetó a un colega deportivo aquello de “Tú siempre ‘negatiffo’, tú nunca ‘positiffo’” y no lamentar lo poco que duró la alegría en la casa del pobre con la suspensión de las obras del alcantarillado en el Montgó -¿lo verán mis biznietos?-, para ser ‘positiffo’ me quedo con la página 4. “Los huertos urbanos de Torrecremada se ampliarán con unos terrenos nuevos” y “Colectivos extranjeros conocen el Ayuntamiento” son dos de las noticias que jamás darán El País o La 1 y que justifican cumplidamente la razón de ser de la prensa local.

Mi santa nos apuntó para el sorteo de los nuevos huertos. Quién sabe, de tocarnos en la rifa, tendríamos tema para más de un articulillo en estas páginas. En casa, al pie mismo del Montgó, crece flora autóctona en un suelo todo piedra inigualable para contemplar de noche las estrellas pero imposible para la siembra de tomate autóctono.

Mis felicitaciones al programa Conoce tu Ayuntamiento, junto con mis saludos al Euroclub Alemán. La noticia me trajo al recuerdo mi segunda época de estudiante en Alemania en el Seminario Bautista de Hamburgo, en que fundé el Club Español Reina-Valera. La integración de los inmigrantes es tema prioritario en todo tiempo y lugar. Todos nosotros somos emigrantes en este valle de lágrimas. Wir alle sind Einwanderer in diesem Tal der Tränen.

Del fajo de periódicos procedo a reseñar el Süddeutsche Zeitung. Primera plana del 10 con un montaje fotográfico -aunque mejorable, por cierto- de clichés de lo typisches deutsch para ilustrar el informe en la doble página central del primer cuadernillo, “Diese Deutschen!”, “¡Estos alemanes!” Dije que mejorable, porque a las fotos de la tarta hortera, la ristra de salchichas, el enano de jardín, el descapotable y la colección de clásicos de bolsillo de la literatura germana le falta la imagen más rotundamente definitoria de las piernitas de varón teutón con sandalias y calcetines blancos.

La doble página central del inmenso tamaño sábana -viene a ser como cuatro páginas del Canfali- da para el desarrollo de un cumplido trabajo de clase de asignaturas de Periodismo de Opinión, Político o Internacional.

Los corresponsales del SZ en París, Roma, Londres, Varsovia, Viena, Zúrich y Bruselas -en Madrid, cerrada la delegación, el rotativo trabaja con colaboradores- cuentan cómo se percibe en esos países la imagen de Alemania en estos días de inmisericorde prepotencia merkeliana en paralelo a la creciente escalada de la eurocrisis.

De ello daremos cumplida reseña en la segunda parte de este artículo. Por hoy rematemos en positiffo con las declaraciones de Johannes Ebert, secretario general del Instituto Goethe en la entrevista de Caroline Ischinger con la que el periódico equilibra el negro panorama antialemán (antimerkeliano) que reportan los corresponsales.

Hablado además de Alemania en Austria, en parte de Suiza, Luxemburgo, el microestado de Liechtenstein y en colonias de alemanes en Brasil, Argentina, etc., lo que le permite al alemán sumar 150 millones de hablantes en el mundo, el Goethe tiene 136 sedes en los cinco continentes. La comparación con el Instituto Cervantes habla por sí sola de la intratable prepotencia alemana: con una base de más de 500 millones de hablantes de español, el Cervantes solo llega a 76 centros en el mundo.

“Los clichés son algo normal”, dice Ebert, resuelto a cambiar la imagen de Alemania en el exterior. Dicho y hecho, se ha propuesto transformar el cliché de los conceptos con los que se sigue identificando a la Alemania de Merkel: Strenge, Nazis und Bier, “Austeridad, nazis y cerveza”. “Deutschland ist nicht nur Bier”, “Alemania no es solo cerveza”, afirma en la entrevista. Opta por añadir la cuarta B de Berlín al cliché positiffo de las tres B: BMW, Beckenbauer, Bier.

Por lo pronto, el año pasado la demanda de cursos de alemán en España se incrementó en un 35 por ciento.

Estamos en otoño, dije al principio. Se fueron los vecinos de las dos casas de alquiler colindantes, por las que habrán pasado ciento y pico veraneantes alemanes a los que las empresas de alquiler de villas no tienen el detalle de entregarles un folleto informándoles de costumbres raras nuestras como la de no armar campeonatos de escándalo de saltos a la piscina a la hora de la siesta o no prolongar hasta las tantas timbas nocturnas hablando a voz en grito.

Qué tiempos, cuando los alemanes hablaban bajito…

(Continuará).

Publicado también en el semanario comarcal Canfali Marina Alta el 29 de septiembre de 2012

Sigue la actualidad de Periodistas en Español en nuestro

Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

Indica nombre, apellidos, profesión y país.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy

Última actualización el Sábado 29 de Septiembre de 2012 22:23