publicidad-adpv-rojo.png

Lunes, 11 de Febrero de 2013

Actualizado01:04:51

Navegas por Blogs Cinéfilos Chile: Y la mayoría dijo “NO” a Pinochet

Chile: Y la mayoría dijo “NO” a Pinochet

cartel-NO-PinochetMercedes Arancibia

Presente ya en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes 2008 con la película Tony Manero, aplaudido en 2010 en el Festival de Venecia con Santiago 73, postmortem, Pablo Larraín, chileno nacido en 1976, volvió a la última edición de Cannes con la película No -historia de la campaña del referéndum que perdió el dictador Pinochet en 1988 y su consecutivo cese en la jefatura del estado- que llega a los cines españoles el 8 de febrero de 2013

Tercera entrega sobre la dictadura chilena de este director, nacido recién comenzado el reinado del terror pinochetista, la protagonista en este caso es la campaña, las campañas, del referendum desde el punto de vista de los partidos –la ultraderecha convencida de tener la victoria asegurada y una coalición de izquierdas y oposición menos radical, con discrepancias como ocurre siempre que se hacen conjuntos de elementos dispares- y también, y sobre todo, desde el punto de vista de los expertos en comunicación que la llevaron a cabo: la moraleja es que el SI perdió no porque el pueblo exigiera más democracia y justicia sino porque sus partidarios hicieron una pésima campaña de comunicación, triste y muy anticuada.

La narración comienza cuando uno de los líderes de la coalición que defiende el NO recurre a un joven experto en videos publicitarios, René (Gael García Bernal), una especie de eterno adolescente que se traslada en monopatín y motocicleta por la capital y disfruta como un crío haciendo sándwiches de queso en el microondas recién aparecido en el mercado, aunque ya está divorciado y es padre de un niño que vive con él. Para René significan lo mismo el lanzamiento de un refresco, la campaña del referéndum o el spot de una nueva telenovela. A todos los clientes les coloca el mismo discurso, un párrafo corto y muy conciso que termina diciendo que Chile cree en el futuro y que con los productos hay que “vender” también alegría.

La filosofía del experto publicitario choca de frente con la opinión de los diecisiete representantes de las fuerzas políticas presentes en la coalición que, frente a alegría y las expectativas de futuro preconizadas por el comunicador, oponen la necesidad de recordar el sufrimiento, los muertos y los desaparecidos de los quince años de dictadura. Producto él mismo de la sociedad de consumo, René conseguirá imponer su criterio de la alegría sobre el sufrimiento que quieren exhibir los políticos, y convertirá la campaña del NO en el referéndum en una apuesta personal, que gana. Gana el NO, gana la izquierda y gana el técnico en comunicación que ha dirigido la campaña.

Presionado por la comunidad internacional, el régimen dictatorial chileno organizó el referéndum para lavar la fachada y presentar al exterior un barnizado democrático; durante el mes que duró la campaña los partidarios de ambos campos dispusieron de un cuarto de hora diario, en la televisión nacional, para lanzar sus consignas y buscar el voto de los ciudadanos. En ese cuarto de hora diario, donde se jugaba el futuro de la historia chilena, la campaña del NO fue ganado adeptos progresivamente, el fondo del arco iris adoptado –y robado al movimiento gay internacional- se abrió camino como un signo de esperanza y la música, el jingle utilizado “actuó como una consigna (Le Monde, cuando la presentación en el Festival de Cannes, mayo 2012), la campaña se convirtió en una gigantesca operación publicitaria” que al final se transformó en éxito político.

Entre unas secuencias y otras de la campaña, algunas escenas de la vida personal del protagonista, su relación con su exmujer y la convivencia con el niño y, en paralelo, el discurrir de la campaña de la dictadura apoyada en la ultraderecha, también en manos de otro experto publicitario, nada menos que el empresario con quien habitualmente trabaja René, lo que añade al duelo profesional el duelo personal.

Y así, haciendo su trabajo de siempre, aunque en este caso no es para una empresa sino para una causa política, René conoce de cerca y por primera vez la brutalidad del régimen donde ha crecido; el actor mexicano Gael García Bernal aporta al papel todos los matices que necesita, excelentemente secundado por el chileno Alfredo Castro, Luis Guzman en la película y “jefe” en la empresa de comunicación donde trabaja René, quien también protagonizó las anteriores películas de Pablo Larraín.

Avalada con el Premio a la Mejor película en la Quincena de Realizadores de Cannes 2012, el premio a la Mejor película en el Festival de Cine de La Habana del mismo año y nominada al Oscar 2013 a la Mejor película de habla no inglesa, NO está basada en la obra de teatro El Plebiscito, de Antonio Skármeta.

Enlaces:


Sigue la actualidad de Periodistas en Español en nuestro
Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .
Indica nombre, apellidos, profesión y país. 

Chile: Y la mayoría dijo “NO”
Comentarios (1)Add Comment
0
Bien
escrito por Arnaldo, febrero 09, 2013
Bien por los q´pudieron cambiar ese regimen de terror como dice el articulo , y la pregunta del millón es , cuando algunos periodistas hurgarán algo más en el regimen de terror q´lleva mas o menos 50 años en una isla del caribe o es q´ las dictaduras de izquerda son un paraiso para algunos ? y agrego...para quienes no las viven quizás...

Escribir comentario

busy

Última actualización el Viernes 08 de Febrero de 2013 09:47