las-2-vidas-de-andrs-rabadnVíctor Claudín.- Actualmente Andrés Rabadán lleva 13 o 14 años preso, de los 20 a los que se le condenó por unos hechos horribles: descarrilar tres trenes y matar a su padre con una ballesta. En el juicio se le declaró inocente al diagnosticársele una esquizofrenia delirante paranoide, obligándosele a estar ese tiempo en un pabellón psiquiátrico penitenciario. Actualmente está en La Modelo de Barcelona, en el pabellón psiquiátrico. Esta dramática historia la cuenta Ventura Durall en su película Las 2 vidas de Andrés Rabadán y, además, en su documental El Perdón, donde se narra íntegramente el caso con testimonios de familiares, amigos y expertos, y del propio Andrés Rabadán, que ya emitió Canal Plus.

Cuando se produjeron aquellos hechos, Rabadán tenía 20 años, y aún hoy no se explica la razón de su comportamiento criminal. Tampoco lo justifica, por mucho que su padre hubiera violentado a su hermana, que su madre sumisa sufriera malos tratos, que él fuera un tipo solitario, etc.

A los 11 años de encarcelamiento, contra la opinión médica, se consideró curado, pero las nulas expectativas de salir lo empujaron a varios intentos de fuga. La entrada en la escena de su vida de una nueva psiquiatra y su relación cada vez más íntima (hasta el punto de contraer matrimonio con ella) con una enfermera de la prisión, le hizo cambiar de idea y le llevaron a enfrentarse con su propio pasado para intentar entender lo que pudo conducir a cometer aquellos crímenes horribles.

En ese camino de superación de la enfermedad y de asimilación racional de su pasado le ayudó mucho su capacidad creadora, se dedicó a dibujar y a pintar, y también a escribir. De hecho ahora va a aparecer un cómic hecho por él a partir del guión de la película (que publica la editorial Norma), Las dos vida de Andrés Rabadán, y ya se publicó en el 2003, Historias de la prisión, un libro sobre su experiencia carcelaria, por la editorial Plaza y Janés en castellano y Rosa els Vents en catalán.

Precisamente de ese proceso de curación de Rabadán, de ese proceso de recuperación total es de lo que esencialmente trata la película. Un film muy duro, pero tierno a un tiempo y esperanzador, humano. Con buenas interpretaciones: él lo encarna Álex Brendemühl y ella, Mar Ulldemolins. Una película que parte de dos preguntas que, seguramente, Ventura Durall ya se hace desde que se relacionara directamente con Rabadán en el año 2000, para terminar realizando el que es su primer largometraje:

¿Merece una segunda oportunidad una persona que ha cometido unos crímenes horribles? ¿Hasta qué punto debemos tener en cuenta las circunstancias en que se originaron los crímenes y la capacidad de cambiar de las personas que los han cometido?

La película es buena y recomendable, por sí misma y por un contenido ante el que cada uno de nosotros hemos de tomar partido, porque es algo que está en juego en la sociedad y en el caso concreto de una persona que, seguramente, ya no es el mismo que aquel que merecía un castigo.

No te pierdas Las 2 vidas de Andrés Rabadán, seguro que no te arrepientes y, además, participa en un debate que está servido con todos los elementos de juicio.

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario

busy
Subscribe to our RSS feed Sigenos en facebook

Notas

Hasta el 31 de octubre
Presentar microrrelato al concurso del Museo de la Palabra.

SmileEnviar notas a publicidad@periodistas-es.org indicando fechas de publicación.

Actividad en red

Ayer
06:31
12:21
Hace 2 día
Fran actualizó blog Cala de San Pedro...
05:07
02:31

Últimos comentarios